El ambiente en 1940 La comida de la abuelita es cálido y familiar. Con una decoración que recuerda las tradicionales cocinas chilenas, los clientes son recibidos con una sonrisa y un trato amable. Este espacio es ideal para disfrutar de una comida en compañía de amigos o familiares.
En cuanto a la oferta culinaria, el menú destaca por platos caseros que evocan la comida de antaño. Las recetas son elaboradas con ingredientes frescos y locales. Las preparaciones incluyen guisos reconfortantes, sopas sustanciosas y postres que traen memorias de la infancia. Cada bocado es una experiencia que recuerda el sabor auténtico de la abuela.
El horario de atención es de lunes a viernes, desde las 11:30 AM hasta las 3 PM. Los fines de semana, el local permanece cerrado, lo que hace que las comidas durante la semana sean aún más especiales. El contacto telefónico permite realizar reservas, asegurando así un lugar en este popular restaurante.
La calidez de sus platillos, sumada a un excelente servicio, explica la alta calificación que ha logrado. En 1940 La comida de la abuelita, cada comida se convierte en un homenaje a las tradiciones culinarias chilenas. Sin duda, una experiencia que vale la pena disfrutar.
CÓMO LLEGAR AHORA
LLAMAR:
Dirección: Av. Gramado 581, 5550000 Puerto Varas, Los Lagos, Chile
Horario de 1940 La comida de la abuelita
Monday:11:30AM-3PMTuesday:11:30AM-3PMWednesday:11:30AM-3PMThursday:11:30AM-3PMFriday:11:30AM-3PMSaturday:ClosedSunday:Closed
Opiniones de 1940 La comida de la abuelita
La picada 1940 La comida de la abuelita es un encantador rincón donde la tradición chilena se traduce en platos caseros que nos recuerdan a la cocina de nuestras abuelas. Este lugar se especializa en comidas reconfortantes, resaltando los sabores auténticos que evocan memorias familiares, con un enfoque en la calidad y la calidez del hogar.
Durante mi visita, probé varios platos que me dejaron una grata impresión. Me decidí por el charquicán con huevo frito, que resultó ser una elección acertada. La porción era generosa y la presentación, rápida y eficaz. El sabor del charquicán era exquisito, lleno de ese gusto hogareño que tanto anhelamos. Por otro lado, también tuve la oportunidad de probar la sopa del día. Aunque su sabor era muy bueno, la experiencia se vio opacada por la actitud del cocinero al responder mis preguntas, lo cual generó un ambiente algo tenso. En contrasto, las papas con pollo no fueron de mi agrado, ya que estaban un tanto blandas, haciendo que el plato perdiera su esencia.
En cuanto al precio, considero que es bastante accesible, con un promedio por persona que no supera los $7.000. Este punto es crucial, ya que la relación calidad-precio es excepcional en comparación con otros lugares. El ambiente es acogedor, aunque sencillo, con un diseño que recuerda a las fondas tradicionales. El espacio es pequeño, pero cuenta con un autoservicio práctico que permite disfrutar de la comida sin complicaciones. Lamentablemente, no tiene terraza ni vistas destacadas, pero compensa con un ambiente limpio y agradable. Además, el personal fue generalmente amable, lo que contribuyó a que mi experiencia fuera positiva en general.
La picada 1940 La comida de la abuelita es un lugar recomendable para quienes buscan disfrutar de una buena comida casera a precios justos. A pesar de algunos inconvenientes, como la atención del cocinero, la calidad de la comida y el servicio del resto del personal logran hacer de esta picada una opción que vale la pena considerar en un viaje al norte. Sin duda, regresaré para seguir explorando su menú.
















